
lunes, 1 de julio de 2013
CUENTOS PARA NIÑOS NUEVOS

domingo, 12 de junio de 2011
Buscando una mamá

Este es un cuento que le contaba a la pequeña hija de una amiga..tal vez no lo recuerdo con exactitud..como fue originalmente...pero intentaré transcribirlo porque me pareció una lección de amor muy tierno...
Había una vez un lorito que no tenía mamá...vivía solito en el bosque...conversaba con las flores...se alimentaba de frutos que encontraba por ahi....en parte se había acostumbrado a eso...pero adentro suyo siempre había algo que le recordaba esa ausencia....hasta que una tarde de esas de lluvia y frío después de llorar y mojarse todo con sus lágrimas (mas de lo mojado que estaba con la lluvia) decidió salir a buscar a su mamá...no valía de nada seguir llorando ahi.....era tan fuerte su deseo de hallarla.
Empezó su camino y vió a doña jirafa y por un momento pensó que el tenía algunos de los tonos amarillos del cuerpo de ella y se acercó y le preguntó ¿usted es mi mamá? . La jirafa le contestó: imposible, yo no tengo plumas. Siguió su camino y se encontró con una hipopotama y al ver sus cachetotes simpáticos pensó que en algo se parecían y le preguntó ¿usted es mi mamá? Doña hipopotama se rió de la ocurrencia y le contestó: claro que no...mira mis patas gruesas y las tuyas flaquitas...no, no soy tu mamá. El lorito siguió caminando y encontró un cisme junto a un lago y al ver que tenía plumas pensó que tal vez ahora sí había encontrado a su mamá...ilusionado se acercó y le preguntó ¿verdad que tu eres mi mamá? Pero la señora cisne, miró despectivamente al lorito y le dijo: cómo se te ocurre...¿no ves la belleza y perfecta blancura de mis alas? y una vez más el lorito retomó desilusionado su camino.....hasta que luego de andar y andar....se sentó agotado debajo de un árbol de manzanas...y sintió unos silbidos que se acercaban....era doña osa....pero lorito la miró y pensó que definitivamente esa no podía ser su mamá ¡no se parecían en nada de nada! y por un momento al imaginarse que debería renunciar a buscar a su mamá y que se quedaría solo por siempre...se pusó a llorar con tal desconsuelo que a doña osa se le cayó la canasta que llevaba para recoger las manzanas...y se acercó al lorito y le pregunto que le pasaba...éste le explico que estaba cansado...que había recorrido todo el bosque y no había podido hallar a su mamá y que se sentía muy solo...A doña osa se le partió el corazón y entonces le dijo "dime..¿y como te darías cuenta de que has hallado a tu mamá? ¿qué crees que haría ella?" Lorito le contestó "oh...mi mamá me abrazaría bien fuerte" y la osa le dijo "¿así te abrazaría?" mientras lo abrazaba tiernamente...."¿y qué mas haría tu mamá?" y el lorito le dijo "me daría muchos besos" y doña osa le preguntó "¿besos como estos?" mientras lo alzaba contra su pecho y lo llenaba de besos y una vez más le preguntó ¿qué mas haría tu mamá? y el lorito le dijo "me haría reir hasta llorar" y entonces la osa se puso el delantal en la cabeza y empezó a cantar y bailar de la forma más ridícula que existe hasta que el lorito comenzó a revolcarse en el pasto llorando de risa.....y luego le preguntó la osa otra vez y el lorito contestó "me haría un rico pastel calentito de manzana" y entonces la osa le dijo "si quieres te llevo a casa para que veas los pasteles de manzana que les hago a mis hijos... a ver si son asi los que te haría tu mamá" Y salió de la mano con el lorito....pero cuando llegaron a la casa...salieron sus tres hijitos a recibirla ....un chanchito, un cocodrilo y una tortuga!!! Y así fue que lorito no solo encontró a su mamá sino también a tres hermanitos muy particulares......
domingo, 29 de mayo de 2011
MEDITACIÓN PARA NIÑOS

Tal vez has escuchado la palabra meditación y te imaginas a una persona sentada quietita y en silencio o diciendo oommm. Pero no es eso exactamente. La meditación es algo mucho más lindo de lo que puedas imaginar.
Los adultos a veces cerramos los ojos cuando meditamos porque queremos disfrutar al máximo de lo que sentimos...es como cuando comes un helado delicioso y cierras los ojos al ponertelo en la boca y dices "mmmm...delicioso". Asi te sientes cuando meditas. Tal vez no sea fácil explicarte lo que es exactamente, pero sí te puedo decir que es como si sintieras que saboreas tu plato favorito y olfateas tu perfume más rico y sientes una temperatura bien agradable en el cuerpo. Exactamente meditar es dejar de pensar y empezar a sentir. ¿Sentir que? Bueno, sentir todo lo que te olvidas de sentir cuando estas apurado haciendo tareas o pensando como solucionar un ejercicio de matemáticas. Por ejemplo, puedes sentir la tibieza del aire que entra por tu nariz, el perfume de las cosas que te rodean, el aire en tu rostro, pasear por tu cuerpo sientiendo tus piernas, tus manos, tus brazos, los ruiditos de tu corazón, de tu barriga y mucho más. Lo más lindo es que al pasear por tu cuerpo puedes aflojar las partes que tenías apretadas o incómodas sin darte cuenta. Claro te preguntaras como se logra eso de dejar de pensar y empezar a sentir. Te explico la técnica. Lo primero que debes hacer es cerrar los ojos e imaginar que tu mente es una pantalla de cine. Imaginate sentado cómodo en una butaca del cine. Observa la pantalla. Verás que empiezan a aparecer imágenes una tras otra sin que tu lo decidas. Es como ver una película. Ahora que ya sabés que puedes observar tu mente, deja de observarla un poco y concentrate en olfatear como si eso que quisieras olfatear estuviera lejos, respira asi, tratando de sentir el aroma. Imagina que es un aroma muy rico y disfrutalo. Ahora pasa tu atención a tu cuerpo. Siente tus pies, primero uno y después otro y dejalos bien flojos. ¿Te das cuenta que puedes dejar floja una parte de tu cuerpo sólo con desearlo? Bien, puedes seguir así jugando y probando con distintas partes de tu cuerpo a ver si resulta. Cuando hayas terminado de pasear por el cuerpo, vuelve a la butaca del cine, ahora notarás que te sientes más cómodo porque tu cuerpo está bien flojo. Pero vamos a hacer una cosa distinta, ahora en vez de dejar pasar la película, vamos a elegir nosotros que imágenes se van a proyectar en la pantalla. Eso es algo que puedes hacer cada vez que te aparezcan "películas" feas en la mente. Siempre puedes cambiar a una película que te produzca sensaciones agradables. Es mágico lo que puede hacer la mente. Y lo mejor es que si nos acostumbramos a proyectar películas agradables nos sentiremos mucho mejor durante todo el día. Para eso sólo se necesitan ganas y una pizca de imaginación. De todos modos, para que empieces, te dejo una película que puedes proyectar cuando quieras. Veras que es como un cuento. Imaginate que por la pantalla pasa caminando un niño. Va muy alegre cantando una canción que te gusta mucho. Cada tanto salta de alegría. Observalo un rato y verás que su alegría es contagiosa. De pronto el niño se para y voltea hacia ti y te observa con una sonrisa enorme. Está sorprendido y alegre de encontrarte. Parece que te buscaba hace mucho. Es un amigo que viene desde lejos, de un lugar que tu ya habías olvidado. Te saluda con mucha alegría y te cuenta que en verdad ustedes se conocieron en un lugar donde todos eran principes y princesas. Y como ve tu cara y se da cuenta que estas dudando saca un cofrecito de su bolsillo y te lo ofrece. Tu lo abres y cuando lo haces sale una hermosa luz azul de alli dentro. Es un anillo que habías dejado olvidado y te pertenece, tiene una hermosa piedra de color azul y aroma a rosas. Ahora sonries porque lo recuerdas todo y le agradeces mucho esta visita. Ahora recuerdas que en verdad eres un ser muy especial y que vienes de un lugar donde todo es alegría y amor. Colocas el anillo en tu dedo para no olvidarlo y te despides de tu amigo que te promete que cada vez que quieras conversar con él sólo tienes que frotar tu dedo donde esta el anillo y el vendrá. Ahora que terminaste de pasar la película respiras bien profundo como si pudieras llenarte de esa luz azul y te desperezas estirando bien los brazos y la espalda.