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lunes, 3 de septiembre de 2012

Beneficios de rodar por el suelo



RODAR HACIENDO "CROQUETAS", UN EXCELENTE EJERCICIO PARA FAVORECER EL DESARROLLO



Rosina Uriarte



Junto al arrastre y al gateo, existe otro ejercicio que en los métodos de estimulación, tanto "temprana" como "terapéutica", se toma del proceso natural de desarrollo del niño para realizarlo de forma intensiva como una herramienta más para ayudar al niño en su desarrollo reforzando el mismo. Estamos hablando de las "croquetas" o rodadas en una dirección y otra estando el niño tumbado en el suelo.

Las croquetas suponen una potente estimulación vestibular que favorece la maduración del sistema nervioso.

El aparato vestibular (también llamado laberinto) es un órgano situado en el oído interno que sirve principalmente para el control de la postura corporal y el equilibrio, pero también para regular el tono muscular, los movimientos oculares y la orientación espacial.

Es un ejercicio muy sencillo y con él suelen disfrutar mucho los niños. Sin embargo, puede ocurrir que un niño sea muy sensible a la estimulación vestibular, en cuyo caso habría que tener cuidado, haciendo muy poquitas croquetas y muy lentamente. En el supuesto caso de que al niño le impresionara aún de este modo, sería mejor optar por otro tipo de estimulación que le ayude a madurar lo suficiente para poder más adelante tolerar las croquetas.

El niño ha de tumbarse en el suelo, con los brazos extendidos por encima de la cabeza, o con los brazos hacia abajo pegados a lo largo del cuerpo. El cuerpo debe estar en tensión, totalmente estirado, desde las palmas de las manos hasta la planta del pie.

Hay que girar de un lado a otro, procurando no torcerse. No se debe correr, pues se torcería uno más.

Para evitar los mareos, se le puede decir que mire un punto fijo siempre que acabe el giro.

Es muy importante que se ruede siempre en ambas direcciones, el mismo número de veces hacia un lado y hacia el otro. Esto es de vital importancia para que la estimulación de ambos lados del cuerpo sea la misma, y por lo tanto, también lo sea la de ambos hemisferios cerebrales.


En el enlace que aparece a continuación podemos ver un vídeo en el que un padre realiza las croquetas con su hijo como parte de un programa de organización neurológica:


http://www.youtube.com/watch?v=Nkvv95xdY6A&NR=1


Nota: Para evitar que el niño se sobreexcite o pueda marearse, lo ideal sería realizar tres croquetas en una dirección y otras tres en la otra para así seguir haciendo croquetas de tres en tres en ambas direcciones.

Porque algunos niños caminan de puntillas?




Es un hecho que muchas veces llama la atención y nos preguntamos la razón de que algunos niños caminen de puntillas.

Que los niños experimentan con su cuerpo y el movimiento, que a todos les gusta andar sobre los dedos de sus pies en alguna ocasión, es cierto. Es muy posible que el caminar de esta forma aporte información diferente al niño en cada paso que da, lo cual le provoque placer al hacerlo. Pero suele ocurrir que son los mismos niños quienes insisten en hacerlo una y otra vez.

Seguramente habrá varias explicaciones, y por supuesto no todas ellas reflejarán un "problema" que se deba solucionar. Este artículo no pretende dar respuesta a todas las posibles razones por las que los niños caminan de puntillas, pero analizaremos tres de las que nos proponen los expertos.

1. El reflejo de Babinski se halla en el niño al nacer, pero debe haber desaparecido al final del segundo año de vida. Es la reacción automática que hace que el bebé extienda todos los dedos del pie cuando estimulamos la planta del mismo. Lo hace extendiendo los dedos hacia el lado contrario que el pulgar, que mira hacia arriba (los dedos quedan abiertos como un abanico).

Con los reflejos primitivos ocurre a veces que no se integran o inhiben como sería de esperar en un desarrollo correcto. Esto puede afectar el desarrollo pues sería como si faltase un eslabón en la cadena del mismo. Los reflejos primitivos deben inhibirse (que no desaparecer del todo), deben dejar paso a reflejos posturales más complejos y maduros.

El reflejo de Babinski se inhibe cuando el bebé se arrastra (a los siete meses más o menos). En la acción de reptar, el niño empuja el suelo con su dedo gordo del pie para darse impulso y avanzar hacia delante. Los niños que no han reptado pueden tener este reflejo activo y esto provocaría que se sintieran más cómodos caminando de puntillas puesto que al estimular el suelo la planta del pie, sus dedos se disparan en direcciones opuestas. Andan de puntillas para evitar que se active este reflejo, o precisamente porque el reflejo está activo.

Para inhibir esta acción refleja, el mejor ejercicio es el arrastre, que debe ser contralateral: al mover la pierna derecha el niño avanzará ayudándose del brazo izquierdo y viceversa.

Otra posibilidad es realizar un movimiento rítmico en el que el niño se mece estando boca abajo, con las manos abiertas sobre el suelo a la altura de las orejas y los pies rectos con los dedos levantados contra el suelo. Los codos no deben estar apoyados, la barbilla estará pegada al pecho, y el cuello y cabeza deberán formar una línea recta con la espalda. En esta postura, el niño debe empujarse rítmicamente con los dedos de los pies de modo que realice un movimiento longitudinal desde los pies hasta la cabeza, meciéndose hacia delante y volviendo a la postura inicial (no hay desplazamiento como en el arrastre, sólo se trata de un mecimiento hacia delante). Este ejercicio ayuda a inhibir el reflejo de Babinski.

2. Algunos niños tienen disfunciones en la Integración Sensorial. Esto implica que sean extremadamente sensibles a determinados estímulos (puede ocurrir que les molesten sonidos que los demás apenas perciben, que no soporten la ropa, el aseo diario, los olores…), o también puede ser que sean demasiado poco sensibles (parecen nunca hacerse daño, no les impresionan las alturas, los movimientos bruscos…).

Cuando la hipersensibilidad se da en la planta del pie (en esta zona existen numerosos receptores sensitivos conectados con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso), es muy posible que el niño opte por caminar de puntillas para evitar el contacto con el suelo o la suela del zapato.

En estos casos de hipersensibilidades, en los que muy a menudo no somos los padres capaces de ponerles los calcetines o el calzado al niño sin llegar a la "pelea", conviene realizar una estimulación táctil y propioceptiva en el pie del pequeño. Esto significa masajear la planta del pie de forma profunda, con fuerza. Así podemos relajar la zona y preparar al niño para calzarle a diario. Tras un tiempo de estimulación de este tipo podría el niño superar esta hipersensibilidad en la zona plantar (sería en este caso bueno consultar con un profesional de la Integración Sensorial que nos guiase adecuadamente en el logro de este objetivo).

Desde la Integración Sensorial se recomienda además jugar a caminar con pesos en ambas manos (equilibrando el peso de ambos lados), cargar con bolsas, llevar algo pesado en los bolsillos… trepar, andar por un tronco, chutar un balón… o caminar descalzo sobre la arena o el césped.

3. Por último, podemos considerar uno de los principios de los que nos habla el Brain Gym (seguro no es sólo la gimnasia cerebral la que nos habla de esto, pero es la versión que conozco). El estrés, la tensión emocional, el miedo, la ansiedad, la inseguridad… todos estos sentimientos y estados bloquean el sistema. Esto es: bloquean tanto el cuerpo como el sistema nervioso. Así se entorpece el movimiento, el funcionamiento de la persona en general, pero muy especialmente se entorpece el desarrollo en el niño y se entorpece su aprendizaje.

Una de las soluciones pasa por realizar actividades de estiramiento. Éstas liberan tensiones y hacen que el niño esté más preparado para participar en lo que sucede a su alrededor, mejorando su capacidad de aprender.

Lo que interesa en este caso es el hecho de que estos estados emocionales de estrés y ansiedad, que son desgraciadamente comunes no sólo en adultos, sino también en los niños, llevan a la tensión y acortamiento de la musculatura de la parte de atrás del cuerpo (el cuello, la espalda, las piernas…). Así se acortan los músculos de la pantorrilla y el tobillo haciendo que el niño tienda a caminar más cómodamente de puntillas.

En general se recomiendan estiramientos suaves de la zona de la pantorrilla.

La flexión de pie. Sentado en una silla el niño pone una pierna sobre la otra de modo que el tobillo de ésta quede encima de la rodilla de la otra. Sujeta el tobillo con una mano mientras sujeta la rodilla de la misma pierna con la otra, agrarrándola por su parte interior. Sujeta estos dos puntos haciendo que exista una cierta tensión entre ambos mientras flexiona y estira el pie.
Luego masajea con las manos la parte de la pierna entre la rodilla y el tobillo. Si hay algún punto más sensible al flexionar y extender el pie, se debe masajear.
Seguidamente debe hacer lo mismo con la otra pierna, tobillo y pie.

El bombeo de gemelo. Estando de pie, el niño coloca una pierna delante de la otra. Se inclina hacia delante flexionando la pierna que queda delante (sin extender la rodilla de la pierna flexionada más allá de la mitad del pie) y extendiendo la que está detrás. En esta posición despega el talón posterior del suelo y lo vuelve a pegar al mismo. Debe repetir este movimiento tres veces con cada pierna.
Este ejercicio puede resultar más fácil si el niño se apoya contra una silla o una pared con los brazos estirados. Coloca una pierna hacia atrás mientras se inclina hacia delante flexionando la pierna que avanza. Debe hacer el movimiento de levantar y bajar el talón (presionándolo contra el suelo) de la pierna estirada. La pierna estirada y la espalda deben estar en el mismo plano recto.

Caminar de puntillas es algo considerado normal al iniciarse la marcha y durante el primer año o año y medio, pero si persiste de manera muy constante después de esta edad, debe descartarse que pueda existir una problema que debamos solucionar.

Incluso en los casos de trastornos neurológicos, el hecho de caminar de puntillas puede deberse a alguna de las tres causas que hemos mencionado y puede trabajarse de las maneras sugeridas.




Existen otras causa del caminado en puntas, una de ellas es el desplazamiento anterior de la Linea Media Visual (Dr. william Padula Visual Midline shift) lo que se trata con prismas gemelos, además la sugerencia de frotar las plantas de los pies no es la mejor, ya que no se indica la dirección ha de ser de talón a puntas, estimular con plumas, aceite etc dan un input excitatorio lo que desencadena la respuesta de flexión evitadora "flexor withdraw response," lo que inhibe es frotar firme con una textura como la de un trozo de alfombra, o la toalla de baño y en la dirección de talón a dedos, las demás sugerencias tiene posibilidad de mejorar el apoyo plantar ya que el input es de carga de peso sostenida lo que tiene un efecto inhibidor.


Rosina Uriartehttp://estimulacionydesarrollo.blogspot.com/

miércoles, 27 de abril de 2011

Yoga para el embarazo- la postura y la marcha

Uno de los mayores problemas durante el embarazo es conseguir el equlibrio necesario para sostener el peso del bebé sin que esto nos afecte a la columna. Sin duda además de una actitud positiva hay algunas cosas que debemos tener en cuenta.
En primer lugar debes observar una postura correcta. Para eso, puedes realizar el siguiente ejercicio:

Ponte de lado ante un espejo.Coloca los pies separados unos 30 cm, las rodillas sueltas y los hombros ligeramente hacia atrás.
Si echas la pelvis demasiado hacia adelante verás que tu espalda está arqueada, lo que te da tensión en el hueso sacro.
Echa ahora la pelvis hacia atrás. Observa como te sientes.
Bascula, balancea la pelvis varias veces hacia atrás y hacia adelante.
Concentrate en el el punto más alto de tu cabeza como si te estuvieran sosteniendo de un hilo.Realiza el balanceo cada vez más suave hasta que encuentres tu centro de gravedad. Sentiras la diferencia porque tu cuerpo estará en armonía con la gravedad,la pelvis queda recta bajo el vientre y sobre el pubis notarás una ligera tensión. De esta manera los músculos abdominales tienen la tensión justa para sostener al feto. Una vez que consigues esta postura sólo debes tomar conciencia a lo largo del día de si estás en tu centro y si te has salido podrás retomarlo facilmente.
Te dejo este video que muestra de forma clara a que deberiamos prestar atención mientras caminamos.









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